viernes, 11 de abril de 2014

   El coral crece en las aguas tropicales claras y profundas. Se compone de los esqueletos externos de minúsculas criaturas llamadas pólipos. Al morir éstos, nacen pólipos nuevos sobre ellos y se va creando una masa. A lo largo de los años se van formando unos enormes bancos de coral, llamados arrecifes coralinos. Entre las asombrosas y variadas formas y colores de un arrecife de coral viven muchas criaturas espectaculares.



Fuente: El libro "el porque de las cosas"
     En las grandes profundidades de los océanos, el agua es oscura y fría. Es el reino de algunas extrañas y misteriosas criaturas. Las enormes mandíbulas y el estómago elástico de la anguila pelícano le permiten devorar peces mucho más grandes que ella misma. El pez víbora tiene unos dientes largos y afilados para aferrar y sujetar a la presa. El apéndice brillante que lleva el rape en la cabeza atrae a los peces pequeños, a los que devora. El pez-tripode descansa en el lecho del océano apoyado en sus aletas, parecidas a zancos, dispuestos para saltar. La araña de mar gigante se alimenta de los gusanos que viven el el barro.








Fuente: El libro "el porque de las cosas"

      Buena parte de la Tierra está cubierta por grandes extensiones de agua salada llamadas océanos. El suelo oceánico -que es un mundo de llanuras, profundas gargantas, cadenas montañosas y volcanes- está a miles de metros bajo la superficie en casi todo el mundo, algunos volcanes se elevan sobre el agua, formando islas. 
      La enorme cantidad de agua de los océanos juega un importante papel para determinar el tiempo. Hay unos grandes desplazamientos del agua de los océanos  alrededor de la Tierra, llamadas corrientes. Éstas pueden ser frías o calientes y afectan al clima de las tierras que bañan. Los océanos albergan también una amplia variedad de vida, desde criaturas microscópicas a ballenas gigantescas.


Fuente: El libro "el porque de las cosas"

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