viernes, 11 de abril de 2014

     En las grandes profundidades de los océanos, el agua es oscura y fría. Es el reino de algunas extrañas y misteriosas criaturas. Las enormes mandíbulas y el estómago elástico de la anguila pelícano le permiten devorar peces mucho más grandes que ella misma. El pez víbora tiene unos dientes largos y afilados para aferrar y sujetar a la presa. El apéndice brillante que lleva el rape en la cabeza atrae a los peces pequeños, a los que devora. El pez-tripode descansa en el lecho del océano apoyado en sus aletas, parecidas a zancos, dispuestos para saltar. La araña de mar gigante se alimenta de los gusanos que viven el el barro.








Fuente: El libro "el porque de las cosas"

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